
8. ¿Qué cosa NO cambiarías de ti?: Mi energía, las ganas de aprender, mi curiosidad, mi sentido de la responsabilidad y mi empatía.
1. Piensa en el momento en el que te dijeron que tendrías la oportunidad de irte fuera. ¿Qué sentiste? ¿Lo dudaste, o te lanzaste a la piscina sin pensarlo?
Fue una mezcla de alegría y miedo. De una parte, muy contenta porque lo llevaba persiguiendo un tiempo, las oportunidades internacionales no se materializan de un día para otro, en mi caso no fue una sorpresa cuando la oferta llegó, pero sí que se produjo un sentimiento de vértigo, “Va a pasar, ahora sí que va a pasar”. Otra reflexión importante es entender que cuando uno opta por la expatriación se va con billete de ida, la vuelta no está garantizada, el entorno es muy cambiante, es un riesgo adicional que hay que asumir.
Sí, mi madre, una de mis motivaciones personales era llevarme a mi hija conmigo para que pudiera asistir unos años a una escuela internacional, la nueva posición implicaba viajar con frecuencia, sin mi madre no hubiera sido posible. Ella me dijo “te apoyo, me voy contigo” y por supuesto mi jefa en aquel momento, me animó a dar el paso. También la que era nuestra HR partner con la que tomé muchos cafés analizando pros y contras. He tenido una magnifica red de apoyo de mujeres brillantes y muy generosas.
Si, me ofrecieron ir a Paris hace muchos años, dije que no porque el proyecto me pareció inestable, la compañía atravesaba muchos cambios y las sedes y posiciones se estaban moviendo mucho, el tiempo me dio la razón, al cabo de un año el equipo de Paris se desmontó. Fue un buen aprendizaje, tomar la decisión de marcharse entraña riesgos, hay que sopesarlos muy bien.
Ginebra es una cuidad muy multicultural, hay muchas sedes de organismos oficiales como Naciones Unidas o Cruz Roja con una gran mezcla de nacionalidades. Lo mismo pasa en mi entorno laboral, tenemos más de 30 nacionalidades en la oficina.
Me sorprendieron sus “buenas maneras”, los suizos son extremadamente educados, un reflejo de esto es su manera de conducir, ceden el paso, las bocinas apenas se usan… y sí, tienen atascos como en todas partes pero lo gestionan de manera diferente.
5. ¿Qué ha sido lo más difícil de adaptarte a tu nueva ubicación? ¿Has sentido algún shock cultural?
Los horarios ha sido lo peor, lo de comer a las 12h y que las tiendas cierran a las 18h fue complicado al principio, sentíamos que teníamos jetlag, a pesar de estar en la misma franja horaria, los horarios de España no tienen nada que ver.
6. ¿Cómo se compara tu vida de ahora con la que te imaginabas de pequeña?
Diría que se parece bastante, siempre he sido aventurera, curiosa y me ha interesado la gente, no podría trabajar en un entorno donde no interactúe con nadie.
Siempre le he dado gran importancia al sentido de pertenencia, de pequeña la escuela y el club deportivo, de mayor, he añadido la compañía donde trabajo, cuando tus valores están alineados con la cultura de la empresa, cuando sientes que contribuyes al bien común se crea ese sentido de pertenencia, entonces damos lo mejor de nosotros mismos.
De pequeña no era consciente de que la vida es lo que pasa mientras haces planes, he aprendido a tener perspectiva, a adaptarme a las circunstancias, ahora comprendo la importancia de la resiliencia quizás porque es una palabra que no existía cuando yo era pequeña pero que hoy cobra más y más importancia.
He aprendido a confiar más en mí, a liderar desde mi manera de ser. En mi posición actual tengo mayor impacto en los demás y es una gran responsabilidad.
Creo que esta experiencia esta siendo un gran salto profesional para mí, he ganado en visión estratégica, tengo una perspectiva global del negocio, y he reforzado la importancia de servir a los países desde mi posición.
El no tener a la familia y a los amigos cerca es duro en algunos momentos, vivimos la pandemia con dolor, lamentablemente perdimos a algunos seres queridos y no poder estar allí fue duro, sentimos el peso de la distancia.
Hemos aprendido a valorar más el tiempo que pasamos en España con nuestra familia y amigos, somos más conscientes de la suerte que tenemos de tenerlos pero también nos hemos abierto a otras personas que nos han enriquecido mucho y ya forman parte de nuestra vida.
9. ¿Cuál es el primer paso a seguir para continuar tu carrera en el extranjero?
El siguiente paso está por ver, el cambio va a depender de mí, de mi capacidad de dibujar lo que quiero y construir ese camino. Es importante entender que ir al extranjero no es un objetivo en sí, el próximo paso dependerá de hacia dónde quiero orientar mi carrera profesional para seguir creciendo.
10. ¿Qué consejo darías a alguien que está por desarrollar su carrera en otro país?
Les invitaría a valorar de igual manera la parte profesional como la personal, a reflexionar sobre las motivaciones que los impulsan al cambio, si la pareja esta involucrada hay que dialogar mucho, debe ser un proyecto vital compartido.
Es muy importante estar convencido de dar el paso y el país de destino tiene que ser atractivo para que la experiencia sea enriquecedora.