
PARTE I:
- Nombre completo: Blanca Esteban Barrios (el segundo apellido ya casi desaparecido aquí en Inglaterra)
- Lugar de nacimiento: en el DNI: Alicante, pero mi ciudad donde pase toda mi infancia es Segovia. Me defino como “segoviana”.
- Residencias en etapas internacionales: Londres, 13 años ya.
- Cargo y empresa: actualmente Country Manager, ROVI Biotech Ltd (filial de Laboratorios ROVI S.A) en Londres desde 2017 anteriormente en una empresa farmacéutica británica local.
- Situación personal: (pareja, hijos…), 1 marido y 2 hijos
- Hobbies: tenis, cocinar, leer, coser
- ¿Cómo titularías este capítulo de tu vida?: Resiliencia transfronteriza.
- ¿Qué cosa NO cambiarías de ti?: mi constante curiosidad por aprender cosas nuevas
PARTE II:
1. Piensa en el momento en el que te dijeron que tendrías la oportunidad de irte fuera. ¿Qué sentiste? ¿Lo dudaste, o te lanzaste a la piscina sin pensarlo?
No lo dude ni un momento. Soy de esas personas que ve el lado positivo de los retos que se me ponen por delante y que cree que las oportunidades llegan y hay que aprovecharlas. La oportunidad de vivir en Inglaterra vino de la mano de un “headhunter” que me contacto por LinkedIn, de esto ya hace 13 años y no me arrepiento.
Vivía una vida cómoda, con mi marido, dos hijos pequeños, un piso en Madrid, la hipoteca recién empezada, una cocina y baño recién reformados (literalmente hacía 1 mes) y de repente una oportunidad que se abre hacia algo que desconoces. ¿Y hora que? ¿Es posible que podamos ir a vivir a otro lugar lejos de nuestra amada Madrid?
Echando la vista atrás veo que lanzarse al proceso de selección y aceptar la oferta cuando vino fue una decisión acertada, para todos nosotros. El haber dejado pasar esa oportunidad personal y profesional de vivir en otro lugar me hubiese perseguido siempre: me hubiese estado preguntado toda la vida ¿Qué hubiese sucedido si…?
2. ¿Hubo algo o alguien en particular que te ayudó a dar el paso hacia adelante y decir “sí, me voy”?
Mi marido me apoyo en todo momento. Él tuvo que tomar la decisión de dejar su carrera profesional en Madrid para empezar de cero en Inglaterra y no lo dudo tampoco. Para él fue la decisión más dura, la de pasar de estar en un trabajo bien posicionado a pasar a ser, al principio, “amo de casa”. En aquel momento mis hijos tenían 7 y 4 años y tomo la decisión de estar con ellos un tiempo hasta que se adaptasen.
Cuando tomas la decisión es una mezcla entre el miedo y la emoción a lo desconocido, a lo que está por llegar. Y esto que Inglaterra no dejar de ser un país cercano a 2 horas de distancia de España. Manejar la indecisión y el miedo con alguien que esta igual de involucrado fue crucial. Si mi marido no hubiese dicho que si, ¡adelante!, seguramente no nos hubiésemos marchado.
3. ¿Te habían ofrecido antes una experiencia similar y dijiste que no? ¿Por qué?
Es la primera vez que me ofrecían algo así. Yo ya tenía experiencia de haber estado etapas cortas en UK, de babysitter, trabajando los veranos o en proyectos relacionados con mi doctorado, pero siempre con billete de vuelta. En esas etapas yo me había ido sola, era más joven y no tenía una familia en ese momento. Viajar y estar sola me hizo apreciar lo que tienes en casa, pero también te entra ese “gusanillo” de ver cosas nuevas y diferentes. Siempre digo a mis padres de forma cariñosa que de ellos es la “culpa” de que ahora este viviendo en la vieja Albión.
La oportunidad de irse con la familia, esta vez era diferente, era un cambio radical, sin billete de vuelta y con una responsabilidad familiar importante que le apareció a alguien con el “gusanillo” ya dentro.
4. ¿Cuáles son las diferencias más notorias entre España y tu nueva ubicación?
Inglaterra es un país europeo, cercano y abarcable. No presenta diferencias extremas con lo que vemos en España. Puedo protestar sobre el tiempo (siempre lluvioso) o la gastronomía o lo extremadamente “polite” que pueden llegar a ser, pero esto serian ejemplos anecdóticos.
Profesionalmente, las diferencias más notorias que yo he vivido en Inglaterra es que un país orientado a los negocios, muy pragmático, que premia a los empleados que trabajan duro y destacan. Se premia la competitividad sana. Se invierte en el desarrollo profesional. Es un país ambicioso con barreras casi inexistentes para los emprendedores.
He visto también, que un país que está orgulloso de su nación, que ondea su bandera siempre que puede y donde sus ciudadanos se creen aun parte de ese imperio que ya no existe y que los ha llevado a tomar decisiones irracionales como el Brexit. Dejando a un lado esta controvertida decisión, este orgullo de patria me ha dado siempre cierta envidia y me admira el que saquen la bandera del país que aman a la ventana y que no cree polémica ni sean etiquetados por ello.
5. ¿Qué ha sido lo más difícil de adaptarte a tu nueva ubicación? ¿Has sentido algún shock cultural?
Al principio lo más estresante fue el manejar el bienestar de los que han venido contigo, la pareja y los hijos y al mismo tiempo rendir al 200% en el trabajo que ha apostado por ti. Es una gran responsabilidad desarraigar a una familia con la incertidumbre de no saber si sería a largo plazo, de no saber si se integrarían, de en qué momento llegaría la estabilidad y si esta llegaría en algún momento. Mis hijos vinieron sin hablar una palabra de inglés y el que se integrasen era lo más importante para mí. Yo tuve la suerte de que mi marido se encargó a tiempo completo de que todo funcionase.
No he tenido lo que se puede definir como un “shock”. Inglaterra, no deja de ser un país europeo, he visto algunas diferencias que ya comento en el apartado anterior. Ya a estas alturas con lo que pasa en el mundo pocas cosas me producen verdadero “shock”.
6. ¿Cómo se compara tu vida de ahora con la que te imaginabas de pequeña?
Siempre me ha gustado la ciencia y más tarde cuando tuve que elegir carrera tenía claro que quería estudiar farmacia. La química es algo que siempre me ha resultado fascinante: el cómo se puede, con un agente externo interactuar con el cuerpo humano para dar unos resultados esperados y acabar con una enfermedad o dolencia.
Nunca he tenido una meta clara de donde quería llegar, de que título tenía que poner en la tarjeta de visita. Me he dejado llevar por la curiosidad y por proyectos que me entusiasmasen, por eso mi carrera es tan ecléctica.
Mi máxima es trabajar en lo que me gusta, el algo que suponga un reto hasta que llegue a dominarlo y después, a por el siguiente reto.
7. ¿Qué has aprendido sobre ti esta última etapa en el extranjero, y qué ha aportado a tu carrera profesional?
Vivir en el extranjero me ha hecho una persona más pragmática. Mas valiente y dispuesta a afrontar retos. Abierta a ver las cosas desde varios ángulos. Londres es una capital con una mezcla de culturas y de creencias muy diversa. El estar en contacto con personas de diferentes orígenes me ha enriquecido, me ha dado perspectiva, saber ver lo que tengo delante con los ojos y opiniones de otro.
Profesionalmente ha hecho que haya llegado a ser Country Manager para una compañía española que quiso abrir su filial en UK. Creo firmemente en la frase de Pablo Picasso, “que la suerte te pille trabajando” que señala la importancia del trabajo duro y el estar preparado para cuando llega una oportunidad.
La suerte como factor para llegar a donde uno quiere es importante. Suerte fue que me contactase un HH hace 13 años, de eso no tengo ninguna duda, pero había que estar preparada para dar el salto, y que no se quedase en una simple anécdota.
8. ¿Qué has tenido que sacrificar?
He tenido que sacrificar el poder estar con la familia que hemos dejado atrás y los “amigos de siempre”.
Los padres van envejeciendo en otro país y el día a día de las pequeñas cosas se pierde. Se viaja de nuevo a “casa” ya de visita y se viven grandes eventos: una Navidad, un verano, una boda. Las estancias se hacen cortas y saben a poco. Se pierde el contacto diario de estar pendiente de los tuyos y viceversa, que ellos se acuerden para contarte nimiedades que es lo que refuerza los vínculos.
A la edad adulta lo que ha sido para mí más difícil aquí es crear amistades profundas, los ingleses son reservados y de “puertas para adentro”, eso sí, siempre que hay cervezas de por medio se apuntan. ¡Esto es común en los 2 países!
9. ¿Cuál es el primer paso a seguir para continuar tu carrera en el extranjero?
Estar abierto a escuchar nuevos proyectos, ser flexible y tener la cabeza en el país donde resides. Para mí es importante asumir que este es mi nuevo hogar sin billete de vuelta. Es el aquí y el ahora y disfrutarlo al máximo.
Para continuar mi carrera en el extranjero y mi carrera en cualquier lugar tengo claro que hay que estar al día y no dejar de aprender y de renovarse. Estamos viviendo momentos en los que los cambios se producen a un ritmo vertiginoso. Sin dar muchos datos personales, pensemos que yo estaba empezando mi tesis doctoral cuando Google se fundó en el año 1998. Mis hijos están fascinados con mi “vida anterior”, si esa, la de la “casete” en el coche.
Si no sigo aprendiendo me quedare obsoleta, y esto es lo peor que le puede pasar a un profesional que ronda la cincuentena. Veo cada vez más (puede ser que este más abierta a estos temas que me tocan de cerca), las voces en contra del edadismo. Continuar mi carrera profesional por muchos más años está ligada a tener una mentalidad abierta, a escuchar a mis hijos que están al tanto de todas las nuevas tendencias (¡yo les enseñe a usar la cuchara y ellos ahora me enseñan las nuevas apps!) y a hacer un esfuerzo consciente y constante por aprender. Hay que romper el estereotipo de que la carcasa de este cuerpo maduro no tiene que ser necesariamente lo que sabe la mente que tiene dentro o lo que puede aportar.
10. ¿Qué consejo darías a alguien que está por desarrollar su carrera en otro país?
A esa persona que está valorando el irse al extranjero, le aconsejaría que se anime. Es duro, al principio, no lo voy a negar, o lo fue para mí al menos, pero la recompensa es tan valiosa. Echando la vista atrás veo cuanto he crecido como profesional, y lo que es más importante como persona. Enfrentarse a retos endurece, te hace resiliente.
Voy a confesar que he tenido que mirar si esta palabra resiliente del inglés “resilient” existía en el diccionario español. Si que existe: se refiere a la capacidad de adaptarse y recuperarse frente a las adversidades o situaciones difíciles. Es un adjetivo que se deriva del verbo en latín “resilio”, que significa “saltar hacia atrás, rebotar”. En psicología, la resiliencia es la habilidad de una persona para superar circunstancias traumáticas.
Es mi experiencia personal que el vivir fuera y salir de mi zona de confort ha creado conmigo y con mi familia personas resilientes y esta cualidad es y va a ser de gran valor para el presente y para el futuro.