
PARTE I:
1. Nombre completo: Sonia Atienza Albiac
2. Lugar de nacimiento: Sant Cugat del Valles, Barcelona
3. Residencias en etapas internacionales: Zúrich, Suiza
4. Cargo y empresa: Product Manager en Roche Diagnostics
5. Situación personal: Soltera
6. Hobbies: El deporte, la música, pasar tiempo con amigos y sobre todo: viajar
7. ¿Cómo titularías este capítulo de tu vida?: Far from home (como buena fan del grupo de música: Amistat)
8. ¿Qué cosa NO cambiarías de ti?: Mi valentía y honestidad
PARTE II:
1. Piensa en el momento en el que te dijeron que tendrías la oportunidad de irte fuera. ¿Qué sentiste? ¿Lo dudaste, o te lanzaste a la piscina sin pensarlo?
Llevaba tiempo queriendo esto, así que de primeras acepté sin pensarlo. ¡Era una oportunidad increíble a la que no podía decir que no!
Con el tiempo y a medida que se acercaba la fecha, fui más consciente de las implicaciones que tiene irse, el cambio de vida que supone, los nuevos retos, y aparecieron los miedos y dudas acerca de si estaba haciendo lo correcto. Aun así, la curiosidad por lo que me podía aportar esta experiencia y el «ahora o nunca» me motivaron a dar el paso.

2. ¿Hubo algo o alguien en particular que te ayudó a dar el paso hacia adelante y decir “sí, me voy”?
El apoyo incondicional de mis padres y amigos cercanos, sin duda, me ayudó. Me han dejado muy claro que, por muy lejos que viva (aunque tampoco lo estoy tanto), siempre seguirán ahí y que Barcelona siempre será mi casa.
3. ¿Te habían ofrecido antes una experiencia similar y dijiste que no? ¿Por qué?
Había rondado la idea de ir a Estados Unidos, pero apenas se materializó. Esa opción me daba más miedo por la distancia, el cambio horario y la cultura del país.
4. ¿Cuáles son las diferencias más notorias entre España y tu nueva ubicación?
Algo que me encanta de Suiza es la calidad de vida. Puede parecer un tópico, pero en Suiza hay una calidad de vida increíble. Toda la sociedad está muy concienciada sobre la importancia del equilibrio entre trabajo y vida personal, hacer deporte, comer bien, la seguridad es increíble, el transporte público es genial, la ciudadanía es muy respetuosa, hay muchísima paz y todo funciona.
Algo que no me gusta tanto es la vida social. No hay costumbre de la improvisación y todo se planifica con muchísimo tiempo, por lo que no deja apenas espacio para planes improvisados. También me sorprende la poca gente que hay por la calle. Hay mucha menos cultura de bares y restaurantes que en España, y todos los planes giran más alrededor del deporte.
5. ¿Qué ha sido lo más difícil de adaptarte a tu nueva ubicación? ¿Has sentido algún shock cultural?
Supongo que siempre hay un periodo de adaptación, que no es fácil, pero no he sentido un shock cultural como tal. Hoy en día, gracias a internet, todo es bastante sencillo. Hay guías para todo, muchísimas referencias de gente que ya ha pasado por este proceso, y meetups y maneras de conocer gente nueva.
Es cierto que conocer gente es muy fácil, pero conectar con ellos no tanto. Aun así, he tenido mucha suerte y he podido encontrar grupos con los que he creado una bonita relación y he conocido amigos que acaban siendo familia.
6. ¿Cómo se compara tu vida de ahora con la que te imaginabas de pequeña?
A nivel profesional, mi yo de pequeña estaría muy, muy orgullosa, pues creo que he superado con creces las expectativas que tenía. Siempre me imaginaba trabajando en este sector, como hacía mi padre, y aportando mi granito de arena en el mundo de la farma para tener un impacto en la mejora de la salud y de los pacientes.
A nivel personal, no tiene nada que ver con lo que me imaginaba, pero eso es porque ni siquiera me había planteado la opción de irme al extranjero a vivir y disfrutar de todas las oportunidades que estoy viviendo ahora.
7. ¿Qué has aprendido sobre ti esta última etapa en el extranjero, y qué ha aportado a tu carrera profesional?
He aprendido que tengo más capacidad de resiliencia de la que pensaba. He aprendido a disfrutar mi tiempo a solas y de mi propia compañía. He abierto más mi mente y comprendido puntos de vista nuevos para mí. También me ha ayudado a valorar más de dónde vengo, mis raíces, y a trabajar más mi empatía. Además, he aprovechado para experimentar con nuevos hobbies e intereses.
A nivel profesional, he conocido a gente súper interesante que me ha inspirado mucho, y gracias a ellos he adquirido una visión más amplia y he valorado más opciones acerca de mi carrera profesional. Esto también me ha llevado a plantearme nuevos caminos o áreas en las que quiero desarrollarme, seguir creciendo y curioseando.
8. ¿Qué has tenido que sacrificar?
Creo que, sobre todo, las relaciones (familiares, de pareja o de amistad) se ven afectadas, ya que el tiempo es limitado y no puedes estar conociendo gente nueva, viajando arriba y abajo, y seguir dedicándole tiempo de calidad a todos tus seres queridos.
Siento que vivo entre dos ciudades (Zúrich y Barcelona en mi caso) y gestionarme el tiempo para ver y disfrutar de todos es muy complicado. Aun así, es increíble lo especiales que siempre se hacen los reencuentros.

9. ¿Cuál es el primer paso a seguir para continuar tu carrera en el extranjero?
En mi opinión, diría que es importante tener claro a dónde quieres ir y, a partir de ahí, empezar a buscar trabajo en ese país. Conozco gente que quiere irse al extranjero sin ninguna preferencia de lugar, y eso dificulta acotar las opciones. Si te fijas un país objetivo, puedes filtrar por ese país en las páginas de empleo de las empresas, en LinkedIn o en distintos portales de trabajo, lo cual te permite centrarte y dedicar tus esfuerzos allí. También puedes investigar sobre qué aspectos se valoran a la hora de reclutar en ese país. Hay países que valoran mucho una carta de presentación, otros que se fijan más en las cartas de recomendación, etc.
También ayuda conectar con personas que están trabajando en el país y/o en el área que te interesa. Puedes contactarlos y pedirles recomendaciones y que compartan su experiencia para llegar a donde ellos han llegado.
10. ¿Qué consejo darías a alguien que está por desarrollar su carrera en otro país?
¡Que se lance a la piscina! Al principio puede asustar, pero como dicen: todo lo bueno empieza con un poco de miedo.
Mudarte a un nuevo país, si tienes la curiosidad y las ganas de hacerlo, es una experiencia súper enriquecedora. Como todo, tiene sus pros y sus contras, pero el balance siempre es positivo. Es una experiencia única que te hace salir de la zona de confort y redescubrirte a ti mismo.