
PARTE I:
- Nombre completo: Maria Torroella Romero
- Lugar de nacimiento: Vilanova i la Geltrú, Barcelona
- Residencias en etapas internacionales: Mi etapa en Estados Unidos empezó el 6 de octubre de 2014, en San Diego. Me mudé a Charlotte el 1 de diciembre de 2019 y todavía seguimos aquí. 5 años en la Costa Oeste y 5 años en la costa Este.
- Cargo y empresa: Global Trial Manager, Bristol Myers Squibb
- Situación personal: Casada, 2 hijas de 13 y 8 años
- Hobbies: Hiking y running, pasear con mi perrita, pasar tiempo con mis hijas y marido.
- ¿Cómo titularías este capítulo de tu vida?: La aventura americana
- ¿Qué cosa NO cambiarías de ti?: Mi perseverancia y positivismo.
PARTE II:
1. Piensa en el momento en el que te dijeron que tendrías la oportunidad de irte fuera. ¿Qué sentiste? ¿Lo dudaste, o te lanzaste a la piscina sin pensarlo?
Siempre he soñado con vivir en EE. UU., al menos por un tiempo. Envié mi solicitud sin pensar que podría ser aceptada y no se lo comuniqué a nadie de mi familia antes de hacerlo. Estaba trabajando en Galicia cuando me hicieron una entrevista sin previo aviso y me aceptaron la solicitud de traslado ese mismo día.
Tuve que volver a casa y valorarlo en profundidad con mi familia, la incertidumbre y el miedo no superaban la emoción de saber que esa oportunidad sería crucial para mi carrera y para mi familia. Quizás fue la pasión con la que presenté la opción a mi pareja, pero aceptó con la misma rapidez que lo hice yo horas antes en Galicia (obviamente con la condición de que mi familia tenía que aceptar también).
10 años después seguimos con la aventura americana.
2. ¿Hubo algo o alguien en particular que te ayudó a dar el paso hacia adelante y decir “sí, me voy”?
Mi abuela paterna emigro a Francia junto con mi abuelo y sus hijos sin saber el idioma. Pasaron muchas dificultades incluyendo el fallecimiento de su hija mayor por una Leucemia. Ellos transformaron todos sus problemas en oportunidades, pero fue la fortaleza de mi abuela la que me inspiró a enviar esa solicitud de traslado hace 10 años.
3. ¿Te habían ofrecido antes una experiencia similar y dijiste que no? ¿Por qué?
Me han ofrecido recientemente volver a mi ciudad natal con una empresa excepcional y, por motivos personales, no me ha sido posible aceptar. Estoy segura de que, cuando mis responsabilidades familiares me lo permitan, volveremos a España.
4. ¿Cuáles son las diferencias más notorias entre España y tu nueva ubicación?
Una de las diferencias que más nos afectan a mi pareja y a mi es la parte social. En España, sales a la calle y siempre hay gente paseando. Sin embargo, tanto en San Diego como en Tega Cay, South Carolina, no es tan común caminar. Necesitas el coche para desplazarte ya que las distancias son muy largas y el transporte público es casi inexistente.
5. ¿Qué ha sido lo más difícil de adaptarte a tu nueva ubicación? ¿Has sentido algún shock cultural?
La adaptación cultural a la que te sometes es importante y necesaria ya que, no solo convives con la cultura americana, sino que estas inmiscuido en una sociedad muy diversa.
En San Diego estuve conviviendo en una Comunidad donde todos mis vecinos procedían de India. Estuvimos celebrando Diwali, Holi e infinidad de celebraciones adicionales de todos sus dioses. Todos ellos fueron inclusivos siempre y mis hijas incluso participaban en los bailes de final de curso con los trajes tradicionales Indios.
Actualmente residimos cerca de Charlotte, North Carolina, y la diversidad sigue siendo muy notoria y seguimos creciendo personal y profesionalmente aprendiendo a gestionar y aceptar las diferencias culturales.
Como anécdota, en nuestros comienzos de la aventura americana, nos sorprendía mucho que cuando quedabas para comer con amigos americanos, si se decía que se comía de 12 a 2, la velada terminaba a las 2 en punto. En España nunca nos pasó, todas las reuniones se alargaban sobremanera.
6. ¿Cómo se compara tu vida de ahora con la que te imaginabas de pequeña?
Cuando era pequeña soñaba con ayudar a curar el cáncer y vivir fuera de España dado que mi hermano sobrevivió a una Leucemia. Paradójicamente, él participó en un ensayo clínico y ahora yo trabajo en esa misma industria.
7. ¿Qué has aprendido sobre ti esta última etapa en el extranjero, y qué ha aportado a tu carrera profesional?
He aprendido que todos somos mas fuertes de lo que creemos y que, si te lo propones y perseveras, llegas a la meta.
He aprendido que los problemas son parte del crecimiento personal y profesional, que nos debemos permitir sentir toda clase de emociones porque cada una nos ayuda de algún modo.
He aprendido que definir limites y fijar prioridades para mejorar la conciliación de la vida personal y laboral es demasiado importante, en especial cuando no tienes ayuda.
He aprendido a ser feliz con lo que tengo y no con lo que me pierdo por estar lejos.
8. ¿Qué has tenido que sacrificar?
El sueño americano conlleva sacrificios tales como vivir lejos de la familia o la calidad de vida. Aunque la tecnología nos brinde esa sensación de cercanía que nuestros antepasados no tuvieron, nunca será lo mismo un abrazo físico que uno virtual. Por otro lado, el hecho de tener que pensarte dos veces ir a urgencias porque sabes las implicaciones económicas que ello significa, es algo que se echa de menos.
9. ¿Cuál es el primer paso a seguir para continuar tu carrera en el extranjero?
Si te vas con familia es imprescindible que toda la familia este unida. El apoyo mutuo ha sido crucial en mi caso. Por otro lado, tal y como cita Seneca “La suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan’”.
Hay que prepararse para identificar la oportunidad en el momento justo.
10. ¿Qué consejo darías a alguien que está por desarrollar su carrera en otro país?
-Embrace chaos, open your mind and enjoy!
-Al principio puede parecer que no vale la pena el esfuerzo pero si mantienes la actitud, te aseguro que la recompensa es incomparable.