

La verdad es que no me lo dijeron, lo escogí yo misma. Al acabar los estudios de farmacia (incluyendo 1 año de investigación para mi tesina), decidí ir a hacer un máster en Francia, dedicado a mejorar mi conocimiento en cosmética. Durante mi año de investigación para la tesina tuve la suerte de trabajar con Joan ESTELRICH (departamento de fisicoquímica de la Universidad de Farmacia de Barcelona) y con José Luis PARRA (CSIC en Barcelona). Ellos me transmitieron la importancia y el placer de compartir les resultados con equipos extranjeros, publicamos 2 artículos en revistas de alto interés científico, fuimos a un congreso internacional en Francia, … Esto fue mi primer contacto con otras culturas, y a partir de ahí, ¡decidí continuar con la aventura internacional!

3. ¿Cuáles son las diferencias más notorias entre España y tu nueva ubicación?
Son dos culturas distintas pero complementarias. Dos culturas en la que se cultiva mucho la relación humana. Y a mi esto me parece fundamental. Estableciendo una relación de confianza y de respeto, se pueden hacer muchos proyectos benéficos para todos los que participan en el.
4. ¿Qué ha sido lo más difícil de adaptarte a tu nueva ubicación? ¿Has sentido algún shock cultural?
Una vez ya dominado el idioma, todo ha sido bastante fácil. Lo más importante es respetar la cultura, conocer la historia del país en el que se vive ya que puede condicionar une gran parte de su cultura, adaptarse a sus tradiciones y principios básicos de vida. En resumen, para vivir en un país que no es el tuyo, debes “amar” la cultura del país que te acoge. De hecho, nada ni nada es perfecto, pero si escuchamos, respetamos y nos adaptamos, ¡todo acaba siendo posible!
5. ¿Cómo se compara tu vida de ahora con la que te imaginabas de pequeña?
La verdad es que no me acuerdo de manera muy precisa. Lo que si sé es que escogí farmacia porque quería hacer un trabajo relacionado con la salud, quería mejorar el acceso a la salud para todo el mundo, trabajar en el desarrollo de nuevos tratamientos que mejoren la calidad de vida de los pacientes. Tuve mucha suerte al empezar haciendo unas prácticas en los Laboratorios Pierre FABRE, empresa francesa con una doble actividad dermo-cosmética y farmacéutica (oncología, dermatología, salud familiar y dermo-cosmética).
Al acabar las practicas, empecé a trabajar directamente con el fundador de nuestra empresa, el Señor Pierre FABRE. Fueron mas de 4 años muy intensos, con muchas reuniones y viajes durante los que aprendí mucho: compartir los retos, definir objetivos claros, ser un ejemplo para los compañeros exigiéndose tanto o más que a ellos, acompañar a los equipos en los momentos de transición. Y, sobre todo, lo más importante: trabajar en base a la confianza y darle sentido a todo lo que hacemos. Y durante los últimos 20 años, he podido poner en práctica estos principios básicos de vida con mis distintos equipos.
7. ¿Qué has aprendido sobre ti esta última etapa en el extranjero, y qué ha aportado a tu carrera profesional?
Durante todos estos años viviendo en Francia, he aprendido que hay que ser siempre fiel a sus valores. Y yo, tengo la suerte de trabajar en una empresa con la que comparto valores. Trabajando en la DIRECCION GENERAL de Pierre FABRE DERMO-COSMETICA como trabajando en la DIRECTION MEDICA PIERRE FABRE, he podido trabajar en proyectos concretos que permiten mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes y consumidores. Escuchando al paciente, y trabando de par con los médicos y farmacéuticos, hemos hecho real el compromiso de los Laboratorios Pierre FABRE donde pensamos que “cada vez que cuidamos de una persona, hacemos del mundo un lugar mejor”.

Y lo mas increíble es que nuestro laboratorio está controlado mayoritariamente por una Fundación reconocida de utilidad pública: la Fundación Pierre Fabre. Con los beneficios de nuestra empresa, desde hace 20 años, la Fundación Pierre Fabre implementa y desarrolla, con su red de socios locales, hospitales, universidades, asociaciones de pacientes, programas a largo plazo para proporcionar a las poblaciones más desfavorecidas un mejor acceso a los medicamentos y a los cuidados de calidad en los países subdesarrollados (África y Asia Sudeste). Compartiendo los valores de mi empresa y participando directa et indirectamente a todos estos proyectos, me he desarrollado como persona, enriqueciéndome gracias a las personas con las que he imaginado este mundo mejor.
8. ¿Qué has tenido que sacrificar?


10. ¿Qué consejo darías a alguien que está por desarrollar su carrera en otro país?
Es una experiencia estupenda que permite conocer a personas distintas, y al mismo tiempo nos ayuda a crecer como personas. No es fácil cada día, porque la familia y los amigos están lejos. Pero una vez superados estos momentos, es una gran suerte de poder vivir esta experiencia. Personalmente, se lo he aconsejado a mis hijas, y espero sinceramente que tengan la oportunidad de vivir en el extranjero. Así que, adelante con la aventura, ¡con el espíritu abierto a descubrir une cultura nueva!